jueves, 27 de septiembre de 2012

      Gracias por quererme, por tratarme como lo haces. Porque después de tanto tiempo, se podía haber olvidado pero ninguno lo hicimos, no fuimos capaces porque lo que nos une es más fuerte que todo eso. Lo intentamos, y fue imposible. Y desde luego, no te das cuenta de lo que tienes hasta que ya lo has perdido, pero no hay mayor satisfacción que recuperar el tiempo perdido después de malgastarlo por separado.
      Te quiero, ojalá nunca se te olvide.
      Y quiéreme, por favor que nunca se te olvide.
     Quisiera decirte que me haces vibrar y temblar cada vez que me hablas al oído, cada vez que me abrazas con tus abrazos que parecen como si fueran a ser los últimos. Para que se me caiga el mundo encima, sólo tienes que mirarme, nada más que sonreírme. Porque después de tanto tiempo me sigo ruborizando al verte, al tocarte... Y no hay momento que me haga sentir mejor que sentirte cerca de mí.
     Jamás, jamás he sentido lo que siento por ti y cuando estoy contigo. Me haces ir despacio y sentir, a la vez, que puedo volar, y eso, me sienta bien.





(Tg)