jueves, 29 de septiembre de 2011

La más perfecta de todas.


Cuando peor te sientes aparece ÉL, con una sonrisa,  la más perfecta de todas, aquella que al verla sientes que el corazón se te sale del pecho. Y te paras a pensar, que ese ha sido el motivo  fundamental que te daba fuerzas para levantarte todas las mañanas...
Y cuando el sonríe, el mundo entero se detiene para mirarle.

ERROR

Si,lo reconozco, te echo muchísimo de menos. Ya no estamos como antes, ya casi ni hablamos, cada uno tenemos nuestras amistades, nuestros caminos... Cómo me gustaría volver a esos tiempos. Si tuviera una maquina del tiempo lo haría, haría muchas cosas para vovler al pasado para no cometer tantos errores.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento,
hasta un año de nuestras vidas, a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria. Cuántas veces deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo,
 recuperar lo que se fue o, por otra parte, dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo,  regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su
paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós. Si desearamos en
algún momento perder completamente la memoria y plegarnos, por ejemplo, a la frase "comezar de nuevo", ¿cuántas cosas no perderíamos? Serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos mas cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor máshermoso, la sonrisa mas esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro... ¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de preciosos recuerdos? 
Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe, o un pedazo de cielo donde no
 sabemos que nos espera.
¿Vale realmente la pena perder la memoria?
Que no. Que eso a lo que le llamáis “amor” no lo es. Que querer no significa publicar cien comentarios diciendo todo lo que significa para ti. Que querer no es subir fotos a una red pública mientras os besáis. Que querer no es poner vuestra fecha en un tablón. Que querer no es poseer, sino compartir. Que para que alguien te quiera tienes que ganártelo a pulso, día sí y día también. Que amar es libertad. Que amar es algo más que un sms antes de dormir. Que amar es confiar ciegamente en alguien. Que amar es sentirte feliz sin necesidad de un porqué. Que amar es un estilo de vida. Que amar es ver a esa persona y sentir que un fuego nace en tu interior. Que amar es dejarte la piel por verle feliz. Que amar es no poder controlar la velocidad de tu corazón cuando él pasa por tu lado. Que amar es mirarle a los ojos y descubrir que el tiempo se congela. Que amar es besarle y notar que el mundo, alrededor, desaparece. Que amar es levantarse todas las mañanas con un sueño, una ilusión y una esperanza. Que amar es acariciar su rostro y elevarte hacia las nubes. Que amar es extrañarle aun estando rodeada de todos tus seres queridos. Que amar es despedirte de él y, al segundo, notar su ausencia. Que amar es verle triste, y sentir que algo dentro de ti, muere. Que amar es desear pasar las 24 horas del día a su lado. Que amar es sentir que te falta el aire cuando le tienes enfrente. Que amar… amar es la sensación más mágica que el ser humano pueda experimentar. Y lo único triste que tiene el amor, es que hay personas que aún no han descubierto su verdadero significado. 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

+ ¿Hola?
- Hola chivata....
- Oye, una cosa, ahora que estoy soltero, ¿qué excusa vas a buscar para no besarme?
+ ¡Ninguna! Y no puedo esperar a que crezcan las flores... Quiero que seamos una pareja normal.
- Y, ¿quién quiere vivir una historia normal teniendo una como la nuestra?
- Todavía no te he oído decir que me quieres...
+ Te quiero...
- Esto no se ha escuchado bien, ¿puedes repetirlo? Es que se corta, ¿sabes?
+ Pues te lo has perdido porque ha sido precioso... Y ahora podemos fingir que tú eres un marinero y yo la chica del puerto.
- El barco nunca encontrará tierra.
+ Pues entonces me tendré que escapar todas las noches en una barca.
- No creo que le guste a mi capitán.
+ Mmm... no se tiene por qué enterar...
- ¿Y si preparamos una fuga?
+ No... ¡nos vamos a fugar ahora!
+ Te quiero...

princesa..

Acostumbrada a ser la que más se ve pero no la chica perfecta, la que todo el mundo conoce pero no por la que suspiran, no soy la que va detrás pero sí la que tropieza. También soy esa a la que ven como la imposible, aquella que no se deja engañar por nadie y con la que no puedes jugar. No se me ve como un reto, se me ve como un caso perdido. Pero no es así... sólo soy difícil, y fácil a la vez. Eso tampoco significa que no sienta nada. Simplemente busco a aquel que me haga sentir bien. No busco uno que se quede toda la noche despierto si estoy enferma, pero sí alguna llamada, alguna palabra de apoyo. No busco que me diga que dejaría a todo el mundo por mí, pero sí palabras como 'princesa'. No busco que se pegue con medio mundo, quizás sí que busque que me haga sentir protegida. Si lo miras desde mi punto de vista, no es nada del otro mundo lo que yo pido. Aunque, para qué mentir. Todo eso sólo son complementos. Lo único que verdaderamente busco... es que me quiera, que no busque algo que en mí no va a encontrar.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

+ Mira, las cosas se han puesto muy difíciles para nosotros. Me encantaría estar muy lejos contigo, sin que hubiera problemas, sin mis padres, sin todos estos líos, en un lugar tranquilo, fuera del tiempo.
- No te preocupes. Yo se adónde podemos ir, nadie nos molestará. Hemos estado ya muchas veces, basta quererlo.
+ ¿ A dónde?
- Tres metros sobre el cielo, donde viven los enamorados.

martes, 6 de septiembre de 2011

tarde o temprano...

Yo se que es duro cuando te dicen: "yo se lo que sientes", pero de verdad sé lo que sientes... entiendo lo que es sentirse tan pequeño e insignificante como es humanamente posible. Que te pueda doler en lugares que no sabías que tenías. Y por más veces que te cambies el pelo, o vayas al gimnasio o te tomes algo con tus amigas; te vas a la cama repasando hasta el último detalle y pregúntandote qué hiciste mal o cómo pudiste malentenderlo. Y cómo durante ese breve instante pensaste que eras feliz. A veces te convences de que él va a ver su error y aparecerse, y después de todo eso que puede ser un período largo o corto te vas a un lugar nuevo y conoces gente que te hará sentirte bien de nuevo y recuperarás todos los pequeños pedazos de tu alma y todas esas cosas borrosas, esos años de tu vida que desperdiciaste tarde o temprano empezarán a desaparecer.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¡Buenos días princesa!

Hoy es un día nuevo para todos. Para algunos un día triste, con nubes. Para otros un día feliz, maravilloso, grandísimo. Para mí, hoy es el día que he dejado de soñar con cosas imposibles. Ya no busco ser aquella princesa de largos cabellos que va con un vestido más largo que el río Amazonas, y cómo no, rosa. Rosa, del color que yo antes veía la vida. Pero hoy no. Hoy no espero a ese príncipe de azul. Ese que nunca ha llegado, y nunca llegará. Porque no existe el chico perfecto. Porque esos vivieron felices y comieron perdices nunca se cumplen. Porque la vida no es así... Yo hoy no quiero ser la princesa enamorada. Yo hoy quiero ser la chica de las mil y un sonrisas que al minuto te está gritando. Esa que se viste con vaqueros y camiseta, no con vestidos llenos de lentejuelas. Esa que se arregla un poco los sábados pensando: 'Quizás hoy me lo cruce por la calle', no la princesita que sabe que se lo va a encontrar por narices, que llevará ese zapatito de cristal y extrañamente sólo te encajará a tí. Que no he perdido el zapatito de cristal ni le han dado una manzana envenenada, porque lo mío no es ese royo. Lo mío es enamorarme de un tío corriente, no de un príncipe, de uno de esos que se creen el mejor porque ha metido un gol jugando a fútbol con sus amigos y tú estabas mirando, no el que va en un corcel blanco.
Yo quiero uno que me diga 'princesa' aun sin serlo.