viernes, 7 de junio de 2013

Ho voglia di te

"Ninguno hace caso del agua que va después de la lluvia, cuando vuelve el sol. Poco importa, si sobre ese agua hay lágrimas después de haber llorado por amor, por dolor. El agua se evapora, vuelve al aire, a nuestros pulmones, respirando el viento que sentimos en la cara. Y las lágrimas vuelven a entrar en nosotros, como las cosas que hemos perdido. Pero nada se pierde en realidad. Cada segundo que pasa, cada luna que surge, no hacen más que decirnos: ¡Vive! Vive y ama con lo que tu eres, como tu seas, por lo que seas. Mira en lo alto hacia el cielo, cierra los ojos y no te canses nunca de soñar. La vida es muy corta para no ser felices JUNTOS".

Un guiño a la vida, de vez en cuando, no está nada mal. Verla desde otro punto de vista, de otra forma, y así poder disfrutarla algo más.


Saber qué quieres, que puedes conseguirlo si lo intentas de verdad. Saber que hay mucho mundo por recorrer, mucha gente que conocer. Muchos sueños aún por cumplir, muchas mentiras que esconder y muchas verdades que decir. Sentimientos, quizás, por descubrir. Pero, sobre todo, mucha vida que vivir.

NADA

Ya me he cansado de ser yo la que siempre pierde, la que siempre cede, la que no para de seguirte allá donde vayas. Sabes que esto va a cambiar, voy a ser feliz.
Disfrutar de todo, de esa hoja que cae al suelo, de esa gota de agua que llega lentamente a la sonrisa de esa niña desde su frente, de esos chillidos de la gente eufórica, pero al fin y al cabo, alegre por una victoria de alguien.
De mis amigas... voy a ser feliz junto a ellas sin pensar NADA, repito NADA en ti; sólo en disfrutar de ellas, reírnos de cualquier cosa, hablar hasta las tantas de cualquier tema sin sentido...
Escuchar esa canción, entenderla y sentirla, amarla, vivirla...

Ser feliz, sin más. No puede haber nada en la vida mejor. Disfrútala, vívela, porque es la única vida que tenemos para hacer todo esto.
Porque si cierras lo ojos, podrás ver la vida desde otro punto de vista. Sólo tienes que mirar un poco más atrás, más cerca, con más fuerza, más lentamente, pero sin bajar la intensidad. Quizás así lo veas. ¿Lo ves ahora? Sí, justo en el suelo. Sí, eso; esa hoja que se ha caído del árbol. ¿La ves? Parece un corazón...

Sonríe

Es muy fácil. Si lo quieres, sale.
Nada, nada es algo que tan solo se siente cuando estás mal, cuando todo te parece absurdo y ya nada te vale. Y, cuando lo sabes, es entonces cuando vuelves a sonreír, a ser alguien al que nada le para y, siempre, va hacia delante. Es cuando más sola te sientes, sola en un mundo en el cual piensas que nada te espera. Y cuando te sientes así necesitas escapar, evadirte de la realidad. Necesitas gritar, saltar, bailar, escribir... para poder sentir que el "nada" no existe, que sólo sea parte de nuestra imaginación. 
Siempre está ese algo que nos hará sentir que el "nada" no existe. 




...

Tal vez aprenderemos a asumir los miedos cuando nos riamos de ellos, cuando ya no te importe nada de lo que pueda ocurrir, cuando los olvidemos o cuando haya pasado un largo tiempo desde que empezamos a tenerlos. Puede que cueste superarlos y que tardemos años en hacerlo, pero es mejor superarlos ahora que vivir con ellos toda la vida.
Sin título.
Sin título porque no es necesario ponerle uno a todo lo que hagamos o escribamos en esta vida.


¿Cuál es la mayor mentira que jamás te has contado? Ésa que te costó mucho contarte porque sabías que te costaría muy poco creerte. No vale cuando dijiste que era la primera vez que te pasaba, porque ahí creíste estar engañada. Tampoco cuando dijiste te echo tanto de menos, porque ahí engañaste a domicilio. Me refiero a la mentira íntima más gorda, fea y cochina que jamás te haya colado tu propia ilusión en su acepción más ilusa. 

Estoy hablando de esa mentira con la que cada vez es más divertido convivir. Estoy hablando de la gran mentira íntima al alcance de todos los bolsillos. Estoy hablando de eso a lo que llamamos SEGURIDAD.

No hay nada más mentira que estar seguro de algo. Ni nada más peligroso que estar en posesión de la verdad. En su versión cotidiana, nada peor... que tener razón. La gente que tiene respuestas para todo llegan a Presidente de los Estados Unidos, así que ándate con cuidado. Y la gente que tiene preguntas para todo son las que inventaron las vacunas conocidas, así que toma nota. Asegurarse, un verbo detrás del cual se nos ve la pluma de la ignorancia, el plumón de la idiotez y el plumero del miedo. 

Lo peor es que no hay industria más rentable que la del miedo. El miedo es impersonal, transferible y terriblemente contagioso, se propaga sin costes de transporte y encima, con cada contagio, va mutando el virus, con lo que se hace cada vez más imposible su erradicación definitiva.

Al fin y al cabo, qué hay de malo en arriesgarse. O mejor, qué hay de bueno en no arriesgarse. Sufrir de lo mismo que sufrimos ya, pero más tarde. Seguir como estábamos, pero con menos tiempo para estar como estábamos. En definitiva, estar peor que estábamos, pero encima creyéndonos que estamos igual. 

Arriesgarse es enfrentarse a decibelios de envidia. Sufrir de sordera ante el qué dirán. Pero es que es comprensible que genere envidias alguien que decide atenerse a las consecuencias de vivir la vida de uno, y no la de los demás.

A cada instante, una gran parte del mundo está a punto de casi todo. Él a punto de llamarla, ella a punto de cogerlo, el otro pensando si debería, aquella decidiendo si lo hace o no. Malos a punto de ser buenos, buenos a punto de hacerlo peor. Oportunidades a punto de desperdiciarse, trabajos a punto de paro, relaciones a punto de caramelo, infidelidades a punto de perder su fe. Todos paralizados por no plantearse qué es lo peor que les puede pasar, qué es lo mejor que les puede dejar de pasar.

Hoy rompo todas mis lanzas por aquellos que se arriesgan.
Y caen. Aunque sea en la cuenta. 

"Equivocarse no es ser imbécil. Es más bien empezar a serlo un poco menos"
"Como ya apuntó el maestro, hoy día, cuando dices algo, molestas a alguien. O dicho de otro modo, si cuando hablas nadie se molesta, eso es que no has dicho absolutamente nada" 
"La estupidez es como la halitosis, o como una falta de ortografía. La sufre todo el mundo, menos quien la comete"
"Estamos tan mentidos que incluso la verdad nos parece mentira"
"Los niños buenos hace rato que fueron sustituidos por perritos falderos, que cagan menos y acompañan más"
"Tener sexo con ella es como saber si un día por la mañana hace sol. Lo acabarás consiguiendo si eres capaz de no mirarlo fijamente"
"No hay ataúdes de 2 plazas. Hazte a la idea. Morirse es como tirarse un pedo, un proceso individual e irreversible de consecuencias tan desagradables e incómodas como predecibles".