lunes, 8 de noviembre de 2010

Verdades.

Cuando toda pareja decide comenzar una vida en común, al principio todo son buenas intenciones y las esperanzas depositadas son muy grandes. Sin embargo conforme el tiempo avanza la desilusión puede hacer mella en todo.
Esta desilusión puede deberse a la persona que tenemos al lado, al matrimonio en sí o incluso llegar a afectar a diversos aspectos de nuestra vida en general.
Se dan un cúmulo de sensaciones que van desde la culpabilidad por haber tomado una decisión que ahora consideramos equivocada, por las constantes peleas, por continuar juntos a pesar de no sentir amor etc.
Aunque nos parezca que en ocasiones nuestra relación está ya muerta con unos consejos sencillos podemos conseguir que el amor y el respeto mutuo renazca.
Preguntas que se repiten constantemente diversas parejas van desde:
¿Cómo hemos llegado a esto?
¿Qué es lo que hemos hecho mal?
¿Cómo ha podido cambiar tanto nuestra relación?
Generalmente todos conocemos las normas básicas que ayudan a que esa relación de pareja no se acabe y se rompa. Aunque las conocemos todos en muchas ocasiones las olvidamos.
Aunque nos parezca que no, todos necesitamos sentirnos admirados por la persona que tenemos al lado, ya que esto nos hace sentir bien. Sin embargo generalmente con el tiempo esta verdad se ignora.
Se trata simplemente de que nos mimen un poco nuestro ego.
Lo que está claro es que es imposible conseguir que ese sentimiento exquisito de amor que se sentía al principio vuelva a estar presente, sin embargo sí es posible mantener ese sentimiento de admiración mutuo.
A esto deberíamos añadirle la capacidad que tenemos para conseguir que nuestra pareja se sienta alegre. Para conseguirlo debemos fijarnos en qué es lo que lo hace feliz. Supuestamente esto no debería resultarnos complicado, simplemente se trata de recapacitar un poco acerca de lo que alegra el corazón de mi pareja.
Se trata de dedicarnos más a lo que atrae a nuestra pareja hacia nosotros, logrando así que nuestra relación se fortalezca.
En ocasiones con actos que nos pueden parecer imperceptibles, realmente lo que consiguen es el efecto buscado. Pueden ser cosas tan simples como: cocinarle su plato favorito que hace mucho tiempo que no degusta, o comprarle en el supermercado su helado favorito etc.
¿No te parece que con estas cosas tan simples tu pareja sabrá apreciar ese gesto?
 Evidentemente para que una pareja funcione resulta completamente imprescindible que ambas partes colaboren. No sirve con que uno tire constantemente del carro sin recibir nada a cambio.

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