domingo, 20 de febrero de 2011

Eso no puede romperse.

Y estaban allí, tumbados en la arena con la banda sonora del mar susurrándole en los oídos. No se miraban, pero podían verse: en sus mentes. Cerraban los ojos para que el sueño que estaban viviendo perdurara siempre pero ellos dos sabían que eso no podía pasar, que algún día tenían que abrirlos y volver a la realidad. Se cogían de la mano como si ese fuera el último día que pudieran tocarse. Sus dedos se confundían en la arena. Estaban tan juntos y abrazados pero para ellos no era suficiente, querían estar más unidos. Nunca se vio nada parecido a lo que ellos tenían, era mágico y tan simple como respirar. Nunca había problemas, algún que otro defecto pero no era motivo para que discutiesen. En aquella playa juraron que nada ni nadie rompería lo que tenían, porque lo que tienen dos personas atado tan fuerte dentro de ambos, ¿eso?... Eso no puede romperse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario